Lo que todos dicen: “No te podes bañar en la piscina o en la playa hasta que no hayan pasado por lo menos dos horas desde la última comida porque se te puede cortar la digestión”.
Esas dos horas son un suplicio para los pequeños y muchas veces para los grandes tambien; ¿qué hay de cierto en este consejo?.
El “sagrado” consejo de permanecer dos horas sin tener contacto con el agua justo después de comer, no solo no tiene ninguna base científica, sino que puede generar más daño que beneficio si esas 2 horas de espera la pasamos “esperando al sol”.
El “corte de digestión”, correctamente llamado “síndrome por inmersión o hidrocución”, no es siempre causa de un baño inmediatamente después de comer, sino que su causa real es por el choque térmico que se produce cuando sometemos al cuerpo a un descenso brusco de temperatura y es independiente del proceso digestivo, de hecho, se puede tener un corte de digestión con el estómago vacío.
Nuestro cuerpo reacciona a ese cambio brusco de temperatura con cambios en la frecuencia cardiaca, en la tensión arterial, en la distribución de la sangre, entre otros factores, pudiendo llegar a producir una pérdida de conocimiento y/o un paro cardíaco.
>> Te contamos “que” puede causar “hidrocucion” asi lo tenes en cuenta,
- Bañarse en agua fría después de una comida muy abundante o de haber tomado alcohol.
- Bañarse en agua fría después de haber estado practicando ejercicio intenso.
- Bañarse en agua fría después de una exposición prolongada al sol.
- Ingerir helados, granizados o bebidas muy frías en un período muy corto de tiempo.
>> Para que conozcas los síntomas del Síndrome por inmersión va esta info,
Si al entrar en el agua, empezas a notar mareo, sensación de escalofrío, dolor de cabeza o náuseas, tenes que salir inmediatamente, ponerte en una zona en la que no de el sol de lleno, tapate con la toalla para recuperar la temperatura y si en unos minutos no empiezan a desaparecer los síntomas acudi a un medico.
>> Siempre es mejor “prevenir”, asi que,
- Evita bañarte en agua fría después de comer, y sobre todo en caso de que existan factores de riesgo que puedan propiciar este cuadro, como comidas abundantes, temperaturas extremas por alta exposición al sol o antecedentes médicos de riesgo.
- Hace comidas ligeras si vas a meterte al agua después de comer.
- Evita el ejercicio físico intenso antes de entrar en contacto con el agua fria.
- Evita tomar agua muy fria o comer helado muy rapido.
>> Van las recomendaciones para poner en practica y compartir,
En caso de que estemos recién comidos, muy acalorados o de que el pequeño o el grande lleve dos horas al sol o mas, lo primero es bajar la temperatura corporal poco a poco: refrescar brazos, piernas, cuello y luego el resto del cuerpo.
Meterse en el agua despacio después de permanecer un rato en las zonas bajas de agua, asi ante la más mínima sensación de encontrarnos mal, mareados, con nauseas o cualquier otro síntoma, podamos salir lo más rápido posible y pedir ayuda.
Entonces como punto IMPORTANTE,
Debemos tener la precaución de entrar poco a poco en el agua para que el cambio de temperatura en nuestra piel no sea excesivamente brusco, y si la playa o la piscina disponen de duchas es bueno usarlas para refrescarse “asi entramos en clima” y después de eso … a zambullirse!!
*Fuente > De tu Hogar al Mundo!

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